Ultrasonido en un parche. El dispositivo, pegado a la piel, te permitirá mirar en profundidad el cuerpo humano

La ecografía es una visión segura y no invasiva de cómo funciona el cuerpo, proporcionando a los médicos imágenes precisas de los órganos internos. El equipo de ultrasonido actual es grande y solo está disponible en hospitales y consultorios médicos, pero eso puede cambiar pronto. Los ingenieros del MIT han desarrollado un dispositivo del tamaño de un sello postal que se adhiere a la piel como un parche y puede proporcionar imágenes continuas de los órganos internos.

La base para un diagnóstico correcto es, por supuesto, el examen más completo. Se están desarrollando cada vez más métodos modernos de mirar en las profundidades del cuerpo humano para ayudar en el examen más preciso de nuestra salud. También es importante que los dispositivos de diagnóstico sean lo más cómodos y pequeños posible. En este último punto en particular, se han logrado avances significativos. Científicos del MIT han desarrollado un dispositivo de ultrasonido en forma de pegatina que puede visualizar el interior de nuestro cuerpo en tiempo real.

La descripción y los resultados del estudio se publican en la revista Science (DOI: 10.1126/science.abo2542).

Imagen de ultrasonido

El diagnóstico por ultrasonido es especialmente preciso y, sobre todo, seguro como método de diagnóstico no invasivo. Nos permite examinar nuestros órganos internos mediante ondas de sonido, lo que hace posible crear imágenes de alta resolución de ellos. Sin embargo, el principal problema con el uso de este método es que tales imágenes solo se pueden realizar con equipos especializados disponibles solo en hospitales y en algunos consultorios médicos. Además, requiere una operación constante de, por ejemplo, la sonda por parte de un técnico capacitado.

Todo esto crea algunos problemas. Supongamos que un paciente necesita un estudio a largo plazo. Solo algunos hospitales tienen brazos robóticos que sostienen las sondas en su lugar mientras el técnico no pueda soportar la fatiga. Sin embargo, esto tiene un inconveniente importante: tal imagen requiere aplicar un gel adecuado a la piel del paciente, y el paciente simplemente puede secarse. Ya se han intentado sensores extensibles que se adaptan a la forma en que nos movemos. Pero esta misma ventaja se convirtió en su desventaja, ya que solo permitían la creación de imágenes de baja resolución.

Pegatinas para representar órganos

Por lo tanto, sería crucial reducir el tamaño de dichos dispositivos y aumentar su disponibilidad sin comprometer la calidad de las imágenes resultantes. Y es en estos niveles que los ingenieros del MIT lograron avances significativos recientemente, presentando un diseño para etiquetas del tamaño de un sello postal (2 cm2 de superficie, 3 mm de grosor) que realizan las mismas funciones.

Los dispositivos pegados directamente a la piel permitirían obtener imágenes en tiempo real de nuestros órganos durante un máximo de 48 horas. Incluso se realizaron experimentos en voluntarios, en los que se pegaron en varios lugares: en el cuello, el pecho, el abdomen y los brazos. Las pruebas se llevaron a cabo mientras los participantes realizaban diversas actividades, y en esta ocasión se notó que durante los ejercicios de fuerza las pegatinas eran capaces incluso de detectar microdaños en los músculos.

El secreto de la eficacia de las pegatinas radica en su diseño: es una combinación de un aglutinante flexible en un lado con un conjunto de sensores duros. Esto permite la adaptación simultánea a la piel manteniendo los sensores que proporcionan la calidad de imagen correcta.

Particularmente importante es la capa elástica, que consta de dos capas delgadas de elastómero, entre las cuales se encierra un hidrogel, principalmente a base de agua, que permite una fácil transmisión de las ondas sonoras. El único problema por ahora es que estas pegatinas deben colocarse en el dispositivo. Entonces, el objetivo es hacerlos inalámbricos para que podamos ponérnoslos y llevárnoslos a casa.

Fuente: MIT, foto: Zhao et al, Science, 2022

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